FEMECV se transforma en IMBACV

FEMECV se transforma en IMBACV

Desde IMBA aclaramos que la Conselleria ha ignorado la petición de una mesa de trabajo abierta a todas las entidades deportivas, entidades como AVEM, ASEDEB y IMBA.

El pasado martes 18 tuvo lugar una reunión entre los distintos Directores Generales de Medi Ambient i Deportes con las federaciones deportivas. En aras de la participación no podemos entender que se convoque solo a las federaciones, ya que estas no representan la totalidad y pluralidad actual del perfil de usuarios del medio natural. Ahora, más que nunca, y sobretodo en un momento tan crucial como el nuestro, en el que se está prohibiendo de manera general el paso por sendas en los Parques Naturales, la suma de más entidades es más que necesaria para evitar desequilibrios y tener así una representación más plural y coherente con su política.

No deja de sorprender que esta reunión nace a raíz de una propuesta de IMBA en una reunión con el Director general de Deportes.

Parece ser que la Federación de Montaña, mucho más reivindicativa que la que se supone que defiende nuestro intereses, reclamó todo una serie de puntos con los que hemos realizado un juego: cambiando algunas palabras, como «escalada» por «MTB», sus reivindicaciones son las mismas que venimos haciendo nosotros hace más de 10 años. Aquí el juego:

  • Se trasladó a la Generalitat la gran preocupación del colectivo de ciclistas de montaña de IMBACV que reúne a más de 230.000 aficionados, 2800 empleados, 40 fabricantes y 500 tiendas en la Comunitat Valenciana, que son objeto de regulación en los proyectos de Normas de gestión de la Red Natura.
  • A pesar de que el director general de Medio Natural afirmara durante la reunión que la regulación no prohíbe la actividad con carácter general ni introduce criterios distintos a los de la doctrina actual de regulación, desde IMBACV se reafirman y defienden los argumentos jurídicos y sociales que la Asociación ha planteado formalmente en las alegaciones que afectan a numerosas zonas de ciclismo de montaña de la Comunitat Valenciana.
  • El texto que se quiere aprobar de las normas de gestión de los ENP  no puede ser aceptado por el colectivo de ciclismo montañero ni por los clubes ya que se establece que el ciclismo de montaña es una actividad deportiva incompatible y en algunas zonas es declarada actividad no autorizables, sin haberse realizado un estudio específico del impacto de este deporte en la flora y fauna a proteger. En el caso de que se prohiban, no autoricen o se regulen de forma estricta se verían afectadas más de 300 zonas de la Comunitat Valenciana.
  • El decreto 179/2004 de la Generalitat regula el senderismo y los deportes de montaña de forma compatible con la conservación del medio natural. El ciclismo de montaña debe estar en el apartado de actuaciones que podrán requerir evaluación de repercusiones ambientales, tal como establece el Decreto de 2004, y que ya ha servido para realizar regulaciones y prohibiciones en algunos sectores. Pero no pueden declararse, de entrada, como actividades incompatibles.
  • Los presupuestos que acompañan a las normas de gestión deben incluir una partida suficiente (ahora inexistente) para realizar los estudios de capacidad de carga y de impacto ambiental y económico de este deporte de montaña, en cada caso concreto, para la toma de decisiones siempre basadas en estudios científicos y técnicos y bajo el máximo consenso con ayuntamientos y asociones deportivas implicadas.
  • La Generalitat Valenciana debe atender las reivindicaciones de IMBACV y modificar estos aspectos de los decretos, pues de no hacerlo supondrá una pérdida importante de zonas de práctica del ciclismo montañero y un impedimento a la práctica deportiva de muchos aficionados y clubes, así como de perjuicio a las economías de los municipios de interior de la provincia.
  • Tanto IMBACV, como sus clubes, llevan décadas colaborando en la protección de las montañas, en su divulgación y en la dinamización de zonas rurales. “Pero queremos que la Generalitat entienda que la aprobación de nuevas normativas que regulen o prohíban nuestras actividades tradicionales deben hacerse desde el máximo conocimiento de nuestro afición y su impacto, desde el consenso y con estudios que corroboren las decisiones que marcarán el futuro del ciclismo de montaña en la Comunitat Valenciana”.
  • La Generalitat, tras más de 35 años de declaraciones de espacios naturales protegidos y con los problemas que tiene de presupuesto para mantener y gestionar las actividades de uso público; debería platearse en no crear más espacios naturales sino dar calidad y medios a la red actual. También debería crear un Servicio de uso Público, como tienen otras comunidades autónomas, que coordine y gestione los temas deportivos, recreativos, educativos y turísticos.
  • IMBACV debería formar parte de las juntas rectoras de parques naturales de montaña, del CAPMA y de la Mesa Forestal de la Comunitat Valenciana y siempre ha participado en estos foros para que los deportes de montaña se realicen de forma ordenada y segura en estos espacios naturales. Pero reclama una participación realmente efectiva y donde las propuestas finalmente se traduzcan en proyectos y en cambios normativos.
  • Existen muchos temas pendientes de resolver entre la Generalitat Valenciana e IMBACV, relativos a la ordenación y promoción de la red de itinerarios, el mantenimiento y la calidad de las sendas, la revisión de la normativa para la autorización de pruebas deportivas, la mejora de los refugios y zonas de acampada públicos y la creación de grupos de trabajo sobre ciclismo de montaña en los parques naturales. Toda esta problemática se trasladó a ambos directores generales en un dossier y se solicitó una reunión con la Consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica para abordarlos. También se solicitó que se trabaje en la firma de un convenio marco de colaboración entre la Conselleria y IMBACV en materia de formación, información, sensibilización, acceso a espacios naturales y mantenimiento de caminos públicos y protocolos de actuación y de autorización entre el ciclismo de montaña y gestores de espacios naturales.